Todos los derechos reservados. Tiago García
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Fotografías sin retoque: La verdad revelada.

El retoque parece ser un tema polémico e incómodo de hablar de fotógrafo a espectador, a cliente, y, a veces, aún de fotógrafo a fotógrafo,

en la medida en que se satanice tanto como se vanaglorie: hay quienes piensan que retocar una foto es falsear la verdad, que es menos fotógrafo el que más retoca, como los hay que se jactan de haber hecho una obra maestra bajo el argumento de haberle dedicado cuarenta y ocho horas a la edición de una imagen pésima. Abordado desde estos puntos de vista resulta un tanto decepcionante y abierto a toda crítica.

Sin embargo, desde ahí pueden irse desprendiendo conceptos como edición, retoque y manipulación, fotográfica, caminos conciliatorios en los cuales el artista puede desenvolverse. Sí, soy la clase de artista que piensa que el retoque fotográfico es, como la proyección del concepto, color, locación, vestuario, atrezzo, iluminación, modelo, maquillaje, encuadre, un eslabón tan importante como cualquier otro para la realización de una obra visual. Arte. Ojo que apunto al arte. Sabes, bien sé que el tema se presta a una discusión larga y tendida que bien me gustaría que abordáramos con una taza de café. Pero antes de ir por el azúcar y menear la cucharilla, quiero retomar el punto de partida y compartirte algunas fotografías que he realizado, el antes y el después del proceso de edición, sea cual sea tu punto de vista.

Aquí van:






¿Qué te parecieron?

Si has llegado hasta esta línea, quiero pedirte una cosa más. Un pequeño ejercicio de reflexión. Contéstate: ¿Qué fotografía te transmite más, la que ha sido retocada o la que no lo fue? ¿Hasta qué punto el retoque ha manipulado la fotografía? ¿Era necesario? Con eso basta.

Quiero que sepas que no las he escogido al azar, ni siquiera el orden en que te las he presentado. Cada una de ellas sigue una línea de edición que me pareció coherente para mostrarte la esencia del retoque. Y es que el retoque para mi debe ser sutil, consciente y argumental. Bajo esa idea, en las primeras tres imágenes te presento una manera de retocar basada en el ajuste de color, el balance de blancos y la compensación de las luces. Los tres tienen un poco de todo. En cuanto a las dos últimas, el color ha sido suprimido para mostrar de una forma abstracta las características más sobresalientes del retrato, en clave alta y en clave baja,respectivamente. Sin embargo, fueron tratadas en un principio de la misma manera que las otras.

¿Bueno, Tiago y a dónde vas con eso? Pues, que si has experimentado una cierta aprobación a la edición de una imagen, luego del ejercicio reflexivo, y si te ha entrado curiosidad acerca de estos tres puntos que tomo en cuenta a la hora de retocar una fotografía, creo que te gustará saber que con este post empiezo una serie de lecciones para enseñarte el método que me resulta grato seguir para la edición de mis imágenes.

¿Qué tal?

Si te gusta la idea, no está de más que comparta contigo un par de consejos iniciales para el largo y entretenido camino que nos espera. Siendo así, lo que debes recordar en delante es que:

  • Arregla todo desde la toma. No vamos a usar el retoque para salvar lo imposible (no tanto, jojo)
  • Es preferible guardar las imágenes en raw (o nef si tienes nikon) antes que en jpg, no importa que pesen más, ¡No es por otra cosa que por la cantidad de información que tendrás disponible para trabajar en edición! Consigue una tarjeta más grande o, mejor, intenta hacer menos fotos terribles y más definitivas.
  • hablando de las tarjetas, que sean clase 10, o 6, si no quieres problemas con el búfer.
  • Empieza con lightroom, al menos, es el editor más amigable que conozco.
  • Piérdele el respeto a photoshop.
  • Pídele a Santa otra computadora, con unos 8 Gb, que lo vale.

    No te espantes, los gadgets no son lo importante. Ni la mejor cámara, ni la mejor computadora ni el mejor editor han de sobrepasar tu aprendizaje. Y en esa parte es donde me gustaría aportarte mi granito de arena: No es mentira que la mejor foto viene desde el ojo, año luz antes que el clic.

    Me despido de momento, y te recuerdo que si deseas recibir el boletín de noticias de este blog me mandes un mensaje indicandome tu correo, en los formularios de saludo de aquí abajo. Vale pues.

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