logo

Efecto Tetris en la Fotografía

Efecto Tetris en la fotografía

¿Has escuchado hablar antes del efecto Tetris?

Este efecto se nombró así por uno de los videojuegos más jugados en la historia de la humanidad. Creo que todos, a estas alturas de la civilización, hemos jugado este juego. Si acaso no, te cuento que el Tetris clásico consiste en amontonar una serie de figuras que van bajando por la pantalla, de tal manera que se genere una línea sin espacios para que esta desaparezca. El objetivo es evitar que se llene la pantalla.

Pues bien, muchos aficionados a este juego empezaron a notar que luego de jugarlo se sorprendían a sí mismos preguntándose cómo encajar diferentes objetos en el mundo real: los edificios de su ciudad, las bolsas del supermercado en la cajuela, las nubes en el cielo.

 

¿Papá, por qué no arrancas el coche, si ya está la luz verde?

¿Papá, por qué no arrancas el coche, si ya está la luz verde?

Efecto Tetris ¿Qué es?

Podemos decir, entonces, que la definición del efecto Tetris sugiere un cambio en la percepción del mundo que experimenta una persona cuando se enfrasca a fondo en una actividad concreta.

El efecto Tetris no se limita solamente a ese videojuego. Puede experimentarse con cualquier actividad en la que uno se enfrasque totalmente. No es necesariamente malo, de hecho, llevar fuera esta actividad, en su justa medida, puede hacernos mejorar en el área en que la desempeñamos, ejercitando el pensamiento lateral y agudizando la percepción.

¿Pero qué tiene qué ver todo esto en la fotografía, Tiago?

Pues justamente eso. El cómo ser un friki de la foto puede alterar tu percepción del mundo real.

Muy seguido me encuentro haciendo fotos aún sin la cámara.

¿No te ocurre esto a ti?

No hablo de hacer fotos con una cámara imaginaria, ni de extravagantes casos siquiátricos. Hablo de no dejar de pensar en función del acto de hacer una foto.

Aunque esto dé para muchas anécdotas divertidas a consecuencia de este efecto, hoy quiero hablarte puntualmente de lo que me pasa a mí con la fotografía. Tal vez te identificas un poco conmigo si:

Composición.

Tienes el hábito de buscar en aquello que se mira el mejor ángulo, el más interesante. El ejercicio involuntario de aplicar la regla de los tercios en tu compañero de café mientras este se pregunta si te molesta algo en el cuello.

 

¡El paraíso de los adictos al tetris y los fotografos obsesos!

¡El paraíso de los adictos al tetris y los fotografos obsesos!

 

La calidad de la luz.

Eres de los que brincan de gusto cuando de camino al estacionamiento o la parada del autobús los alcanza la hora dorada. Van rodeando, discretamente, a su interlocutor hasta poner el atardecer como luz de contra para ver sus cabellos brillar. No llevar la cámara en ese momento te hace sufrir.

Profundidad de campo.

Imaginas qué efecto provocará cierta profundidad de campo en lo que estás viendo. Entornas los ojos hasta las lágrimas. ¿No lo has probado? Inténtalo, ve qué efecto. (Disclaimer: “El camino del fotógrafo” no se hace responsable por la pérdida total o parcial de tu visión luego de intentar esta sugerencia)

Precisiones técnicas.

Piensas en los parámetros que usarías si tomaras una foto con tu cámara en el momento en que estás. Este es el mejor pasatiempo en fiestas aburridas y poco interesantes. Mejor que llevar la cámara de verdad y que te pidan una foto tras otra.

 

Conclusión

Todas estas conductas, por extrañas que parezcan, pueden ayudarte a mejorar en la fotografía en la medida en que te ayuden a reflexionar antes de disparar, lo que en mi opinión te conduce a interiorizar el acto de fotografiar.

Pero todo con moderación, ya que cualquier indiscreción puede delatar que eres el friki del grupo, o hacer que esa chica o chico que va a tu lado deje de contestarte el whatsapp.

 

Ahora dime tú, ¿Has experimentado antes el efecto Tetris?

¿Hay alguna otra manía que tengas con la foto cuando no llevas la cámara?

Platiquémoslo en los comentarios, o si eres tímido(a) puedes escribírmelo a través de la lista de correos.

Publicado por

Tiago García

Tiago García es escritor y fotógrafo. Ha escrito dos libros de relatos y actualmente participa activamente en la promoción de la lectura y la fotografía en su ciudad natal, Monterrey. Sus más grandes pasiones son aprender y comunicar lo aprendido.

Compártenos tu comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *